Alguien apagó la luz
Un día en que todo era claro, alguien apagó la luz. Alguien vehemente y cianótico apagó la luz porque sentía frío y quería dormir bajo las fundas acolchadas. Alguien enfermo y desnutrido que no tenía ganas de abrir los ojos cansinos y ojerosos.
.
Esa silueta escuálida apagó la luz con sus maltrechos dedos solferinos y no quiso volverse ni incorporarse. No había caminos enmarcados ni azúcares en sus bolsillos. No había ya estrellas que observar, como cuando todo era claro.
Ahora sólo estaba allí, con su desnudez trepidante y su tremenda insatisfacción. Y su aspecto deleznable de noche acaecida en los inviernos desérticos (casi como una camanchaca)
.
Los espacios le corroían la piel. Qué importaba ya su piel, qué importaban sus manos bravas, sus ojos mansos, su boca seca. Nada. En la oscuridad no se notaban tanto los nudos del cuerpo. No se veía tan nítido el abandono. Por eso, cuando todo era claro, alguien apagó la luz y no se quedó dormido.
Tal vez soñó.
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Esa silueta escuálida apagó la luz con sus maltrechos dedos solferinos y no quiso volverse ni incorporarse. No había caminos enmarcados ni azúcares en sus bolsillos. No había ya estrellas que observar, como cuando todo era claro.
Ahora sólo estaba allí, con su desnudez trepidante y su tremenda insatisfacción. Y su aspecto deleznable de noche acaecida en los inviernos desérticos (casi como una camanchaca)
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Los espacios le corroían la piel. Qué importaba ya su piel, qué importaban sus manos bravas, sus ojos mansos, su boca seca. Nada. En la oscuridad no se notaban tanto los nudos del cuerpo. No se veía tan nítido el abandono. Por eso, cuando todo era claro, alguien apagó la luz y no se quedó dormido.
Tal vez soñó.



Mario Hidalga Redondo dijo
Anyrka, además de bella eres psicodélica.
Un beso
19 Julio 2008 | 12:21 AM