Marioneta
La impávida marioneta enajenada
sus aromas, su perturbación diaria y escandalosa
la sigilosa morada utópica
y todo, todo el descontento. La opresión, la ira,
la soledad empedernida y automática
marca como los relojes y el sol
como las arrugas argénticas y los cabellos secos
marcan, como el agua que rueda sin patas
que marcha, entre callejones sucios, la desgracia.
La marioneta clandestina
la pequeña incomprendida
¿Dónde posan los pájaros ciegos su nido?
¿Dónde avanza tu ciudad de humo?
Rehuye. Ya no. No tienes dónde ahogarte.
Yo tengo suficiente con mis armarios y los hilos.
Yo tengo tanto en mi ebrio vacío,
tras los barrotes de este andamiaje perverso,
de esta cárcel abstracta: las cadenas como espejos.
Y en mis ojos o los tuyos, ¿dónde trepo?
Dónde escondo o abro mis marionetas
¿dónde escribo sin regreso?

golosinas dijo
Hay que evitar por todos los medios ser una marioneta en manos de los demas. Nunca deben conseguir que seamos " La impávida marioneta enajenada"
Me ha impresionado el verso: "Yo tengo tanto en mi ebrio vacío"... buenisimo!!
Un beso.
2 Diciembre 2008 | 10:25 AM