Frontera
Tus fronteras me acobardan
y me jalan el pelo frenéticas.
¿Por qué los ciegos callan?
Yo grito. ¡Grito!
Tus fronteras infranqueables
no abarcan mis especulaciones.
El agua no aclara
dónde está arbitrario el límite,
dónde se juzga mi maldad,
cómo muestro mi actuar malintencionado
de meter al diablo en todo esto.
¿Cómo algo tan brillante
se denomina opaco?
Tu frontera de cordillera,
de mar, de estragos.
Tu cumbre impertérrita.
Tus ojos ocasionales,
de ocaso
me acoquinan, me resumen,
me estrechan, me angustian.
Tus fronteras me acobardan
y me azotan como látigos
de suave seda,
me amargan con la miel
más dulce y fresca,
me amenazan con no ver
tu sonrisa tierna.


herbones dijo
Genial, me ha encantado.
Pero las fronteras no son algo físico, luchando contra nuestra propia idea de ellas podremos pasarlas :)
24 Junio 2009 | 10:13 AM