Post mortem
Desde que estás muerto
tengo menos musa y más ansiedad.
Se me ha secado la tinta,
el cerebro, el alma un poco.
Las flores se hicieron de tierra
y las estrellas de luz.
Y las cosas, simples cosas,
ya no buscan sus sinestesias,
ni su vuelo acarruselado
ni su instinto: delirio loco.
Desde entonces me siento incapaz
de creer que creo.
Tengo menos manos libres
y más riendas jalando mis ojos:
par de caballos soberbios,
abatidos, sonámbulos.
Acción taciturna.
Poemas muertos, malnacidos,
cubiertos de vacuidad.
Desde que tú eres un ánima
y yo no aprendo,
las cosas pasan como trenes
y los trenes no avanzan bien.
La vida es triste cuando es triste,
más triste sin tristezas.
Yo prefiero llorarte a saberte
lejos e imposible.
Pero me da pánico
y el pánico frena mi pasión.



inutil-mente dijo
Any las cosas no mueren solo cambian de forma y si crees que no esta lejos pues no lo estará.
1 Diciembre 2009 | 02:46 AM